jueves, 18 de diciembre de 2014

Primer vídeo en iPhone 5s con Directr

Pues será cosa de que ando algo hiperactivo mentalmente o quien sabe qué, pero me han dado ganas de iniciarme en el vídeo, pero con dispositivos móviles.

Para empezar bajé la App Directr que con un sencillo storyboard nos permite empezar en los vídeos de forma un poco menos amateur, aunque obviamente canta bastante que uno se inicia.

Como sea os dejo el vídeo, que trata de hacer una especie de presentación personal.

Para ello usé un trípode mini, la cámara del iPhone 5s y un poco de rezo. Aunque la toma en que sale mi DSLR la hice a mano (por no disponer de slider) y va un poco peor.

En fin, para ser una primera toma de contacto creo que es válida. A ver si con más práctica mejoro las tomas de los Making Off (que podéis ver en mi otro blog, Aficionado a la iluminación fotográfica)


jueves, 11 de diciembre de 2014

Nadie dijo que fuera fácil, pero te aseguro que será gratificante

Al momento de escribir estas líneas estoy leyendo dos libros de fotografía. Uno ya lo he leído y estoy releyendo, pues me gustó mucho. Sin embargo el otro estoy ahora por la mitad, gustándolo, y que próximamente analizaré en la web de AF.



Se trata de Fotografía de aventura y en extremas condiciones, de Kris Ubach y Roberto Iván Cano. El libro lo englobo en la categoría de libro de fotografías, pues se basa en fotografías de sus viajes y la explicación de cómo fue la toma de cada fotografía.

Realmente nunca pensé que este tipo de libros me gustarían, pero tras leer El arte de la fotografía digital, de David DuChemin (uno de mis favoritos) empecé a querer leer más de estos libros. El que ahora leo lo cogí con desgana cuando llegó a mis manos. Realmente no hubo feeling. 4 o 5 meses después lo tengo en las manos y arrepentido de haber tardado tanto.

Pero vamos al grano, que es lo que importa. En el libro se narran las aventuras que han tenido que pasar estos jóvenes fotógrafos para capturar algunas grandes imágenes. Una que me chocó mucho le ocurrió en Islandia. Fueron a fotografiar una zona de costa y un timelapser que estuvo por la mañana les avisó de que las olas iban crecidas y que le mojaron entero. El autor (no se a quien de los dos) cuenta que, confiado al ver las olas bajas, se puso cerca de la playa, mientras que su acompañante mas arriba, en previsión.

Total que están haciendo la foto, de larga exposición y la ola empieza a crecer. Aguanta... aguanta... que se haga la foto (con 1 minuto de exposición) y ve la ola grande que está a punto de llegarle. Como puede agarra el trípode y lo levanta por encima de su cabeza. La ola le golpea calándole hasta los huesos y mojando hasta la propia cámara. Finalmente tiene la foto (justo faltaban dos o tres segundos para que acabara la exposición), pero también un buen chapuzón bajo cero.

Con esto quiero ilustrar que, a veces, para las mejores fotografías hay que correr riesgos. En su caso pudo ser evitable. Su compañero se puso más elevado y no se mojó. Tiene la foto. Pero, ¿Es igual? Para nada. El que se mojó comenta que prefirió arriesgarse pues así podía poner la playa de cantos rodaos en primer plano, para dejar el acantilado en segundo. Si sabes algo de composición sabrás de la importancia de tener algo en primer plano. Así que su "riesgo" estaba justificado.

En otras ocasiones para llegar al lugar donde hicieron la fotografía tuvieron que caminar muchos kilómetros bajo intensa lluvia, también estando a baja temperatura y con grandes ráfagas de viento. O cuando fueron a la antártida a fotografiar pingüinos que tuvieron que acercarse a ellos arrastrándose por encima de mierda y hielo.

No, fotografiar no siempre es tan sencillo como traer a alguien a tu estudio, decirle que se ponga ahí y disparar. Disparar en muchas ocasiones requiere coraje, un coraje que un servidor anda buscando aún.

Fotografía de Daniel Sebastián

Hace un par de días fui al hospital a visitar al médico y, a la salida, estaba esperando el coche que me llevaría a casa. Mientras, en unas escaleras, vi a un hombre triste, sucio y que se colocó en posición fetal para llorar. Como fotógrafo sé que esa imagen era una mina. No de dinero, no de fama, no de... sino una mina de emoción. La quería hacer. Necesitaba hacerla.

Tenía la cámara en la mochila. Era fácil, sólo sacarla y disparar. Hasta podía moverme a una zona un poco alejada de miradas. Pero... no tuve valor y saqué el iPhone. Puse la cámara y lo cogí de modo que dejara el objetivo despejado y pudiera disparar con el botón de volumen. Hice como 20 o 30 disparos a ciegas y recé que alguno sirviera.

Sí, conseguí uno que sirvió, MUY lejano del que habría logrado con la cámara. Me arrepentí de ello. Me eché la bronca (y mi buen amigo también). Otra aquello me habría llevado a pensar que no valgo para nada, que doy pena como fotógrafo. Lo cierto es que me dio por pensarlo. Pero me he decidido que esta vez no voy a hundirme de nuevo. Tengo que ser fuerte. Esa imagen ha pasado para siempre. Nunca volverá. Ahora toca aprender del error, aprender a tener valor para la próxima ocasión.

¿Ves como hace falta valor? No sólo para ir al polo norte a fotografiar pingüinos, también para hacer fotos en tu barrio. Y creéme si te digo que incluso en fotografía de estudio, pues algunas personas necesitan dosis de valor... y paciencia.

Ahora quiero decirte que no te asustes. No pienses que estás en la guerra frente a dos escuadrones de enemigos tu sólo. O piénsalo si quieres, pero vamos, que no está tan negro. En mi caso soy un "vergonzoso" y "cagao". Eso no significa que tú lo seas. Seguro que confías más en ti que yo. También piensa que de hoy a mañana es poco probable que te destinen a Ucrania, Afganistan o Turkmenistan (por decir otro sitio) donde haya guerrillas, armas y riesgo de morir. Y si se da el caso de que vas, un abrazo compañero. Con suerte harás una foto que te haga ganar un premio, una portada o te llene por dentro. Como sea gracias por ir por mi.

Y es que cuando logras la fotografía pese al riesgo te sientes vivo, te sientes bien por dentro contigo mismo. Sabes que tienes algo grande. Para algunas personas sus mejores fotografías son las que menos gustan de su galería. ¿Importa acaso que te guste a ti si a mi me enamora?

Bueno, os dejo que voy a ver si trabajo mi valor y confianza en mi mismo, que nunca está de más.

Un abrazo.

P.D.: Os lo digo en serio. Este maldito libro está logrando que me muera por ir a conocer en persona "La tierra del hielo", Islandia (Iceland). Lo cierto es que viendo las fotografías y el vídeo a continuación (de Roberto Iván Cano, entre otros) me recuerda mucho en paisaje a Nueva Zelanda, otro de los lugares que hace muuuuuuuucho quiero visitar. Sólo que este parece más frío jajaja.


Roberto Iván Cano | http://www.robertoivancano.com/es

Kris Ubach | http://krisubach.wix.com/krisubach

David DuChemin | http://davidduchemin.com/

miércoles, 10 de diciembre de 2014

App de fotografía - Squaready



Hace tiempo que os quiero traer esta app pues la encuentro muy útil para compartir nuestras fotografías desde el móvil a Instagram.

Se llama Squaready y la podemos encontrar gratuitamente.

Su función, básicamente, consiste en permitirnos subir a Instagram fotografías en el formato que queramos (de tamaño) y no tener que estar limitados al 1:1 obligatorio de la app. Además nos permite poner colores en los fondos para que no queden vacíos y también un difuminado de la fotografía que estamos subiendo.

Para saber cómo usarla ver el vídeo a continuación:

martes, 9 de diciembre de 2014

Diseñador gráfico o fotógrafo, ¿Qué vas a ser al final?

Adrian Sommeling

Dave Hill


¿Conoces el trabajo de Adrian Sommeling? ¿Y el efecto Dave Hill? ¿Has visto alguna vez una fotografía similar? No son pocos los que tratan de imitar sus imágenes, más muchos los que sólo hacen copias chapuceras.

El día que conocí el trabajo de Sommeling fue el día que empezó mi caída en picado. Hace unos días, en este mismo blog, escribía sobre la depresión fotográfica y sus causas. Mencionaba como una de las mías era compararme con otros. También querer ser otros.

Sin duda el trabajo de Sommeling me parece fascinante. Pero si miramos detrás de la imagen nos damos cuenta de que se trata de un trabajo de diseño gráfico, más que que fotográfico. Sí, parte de unas fotografías, pero de aquellas iniciales sólo queda un pequeño porcentaje. Caí en el error de querer hacer fotografías así, o con el efecto Dave Hill, que es parecido. Me frustré pues se usar photoshop, pero no a ese nivel. Sentí que mis fotografías nunca podrían ser buenas si no eran así. 5 años de mi vida dedicados a la fotografía y sentía que estaban desperdiciados.

Lo cierto es que hubo un momento en mi vida, hace mucho tiempo, en que photoshop me fascinaba y empecé a intentar aprender todo, claro que de mala manera y sin éxito. Hice mis pinitos y creé animales raros (¿quién no lo ha intentado alguna vez?), restauré fotografías, etc... pero al final todo tenía que ver con fotografía. Un día cogí la cámara de mi padre y me enamoré. Tenía ante mi dos ramas, de la misma familia pero muy distintas entre sí. ¿Crear con mis manos o crear con mi mente? ¿Crear con un pincel digital y mis habilidades de creatividad o crear cosas con mis ojos, con mi cámara y usando la astucia? Escogí la cámara. Escogí tomar fotografías, no diseñar imágenes.

Por otro lado hay que tener en cuenta que esas fotografías llevan más horas de photoshop que horas tiene un año. Y mi idea, en fotografía, siempre es hacer la foto con la cámara, no en edición. La edición ha de servirme como un revelado del RAW (negativo digital), no como una excusa para hacer otra imagen parecida de la que tomé con la cámara. Es mi punto de vista y sé que el de muchos fotógrafos.

Hoy he vuelto a toparme con el trabajo de Sommeling. Le sigo en facebook y, casualidades de la vida, puso una de estas imágenes. La he visto y, cómo no, me ha gustado. Sin embargo no me he sentido triste ni afectado. No he sentido que quiera hacer esa fotografía. He pensado en las que hago yo y en lo mucho que me gustan. En que está bien la suya, pero yo hago lo que realmente me gusta. Una fotografía. Muestro una realidad, no una ficción.

Precisamente hoy he vuelto a mirar el libro "Fotografía creativa en Blanco y Negro" de Harold Davis. La fotografía BN me encanta y quería ver fotografías en BN. Algo que me llamó la atención es que el autor habla de mil métodos para hacer el blanco y negro final.

Un servidor ha probado unos cuantos métodos. Que si desaturar, pasar a escala de grises, usar Color LAB, filtros por aquí y por allá... Sin duda recomiendo mucho Silver Efex Pro. Me parece una gran herramienta y con unas posibilidades muy interesantes.

Sin embargo de un tiempo a esta parte todos mis blanco y negro, los cuales me enamoran y tienen lo que quiero, los hago con el proceso más sencillo posible. Revelo el RAW en color en Lightroom y, una vez logrado el resultado deseado en color, hago una copia virtual de dicha fotografía, en ajustes de color de Lightroom escojo blanco y negro, muevo manejadores, ajusto quizás luego un poco más el contraste y puede que pase un pincel por alguna zona para ajustar luces (por ejemplo si veo una zona a punto de quemarse la puedo rebajar con altas luces) y ya está. Nada más. En cosa de 2 minutos tengo una foto revelada en color y blanco y negro y no me he pasado 1h en un plugin que luego siempre me parece artificial.

Por supuesto todo esto es lo que yo pienso y mi forma de trabajar y ser. Tú puedes preferir algo más elaborado y estará genial. A lo que voy con esto es que no te dejes engañar por los diseñadores gráficos, siempre que tu meta sea ser fotógrafo. Diseño gráfico y fotografía son cosas de la misma familia, pero sin duda no son lo mismo.

Rene Burri


Como último consejo te diré que hagas lo que te venga en gana. Diviértete. Pero nunca quieras ser Sommeling y René Burri al mismo tiempo, acabarás frustrado y sin hacer nada. Por cierto, sé tú mismo.

Hasta otra entrada.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Fotografía comentada: Los pies enmarcados

A menudo suelo repasar mis fotografías, las que hice hace tiempo, en especial las que descarté por este o aquel motivo.

Ayer hablaba de disfrutar de la fotografía y saborear el momento. Hoy quiero hablar de esta fotografía que, sin ser candidata a copar la portada de una galería a mi me hace feliz.

En su día la descarté porque "no iba a gustar". Quizás necesitaba ser explicada o quizás no tenía ninguna lógica. Quizás no estaba bien expuesta, quizás sólo yo podía entender lo que encerraba.

Esta fotografía la hice uno de los mejores días de fotografía que pasé. Fue el día que salí con Cruz por Granada y traje tantas fotos que me hicieron sentir vivo. Junto a esta descarté muchas más que al volver a verlas me gritan "¿Por qué me descartaste?" y, sencillamente, no encuentro la respuesta.

Así que quiero traerlas aquí, darles su minuto de gloria y compartir que una fotografía que te llena no es necesariamente la que te trae reconocimiento. Recuerdo una vez oí de una persona que hizo muchas fotografías en su vida. Tremendas. Era muy admirado. Pero su fotografía favorita era una que a nadie le gustaba. ¿Le hacía eso peor persona, fotógrafo o artista? Ni mucho menos. Por tanto, no descartes aquello que te guste por el mero hecho de que no va a gustar.

Desde ahora en adelante en el blog aparecerán de vez en cuando fotografías así, bajo la sección Fotografía comentada, para presentar estas otras fotografías y, de paso, contar una historia.

Los pies enmarcados


La fotografía fue una de las últimas que hicimos, cuando volvíamos ya de camino. Vimos la puerta de un restaurante o bar y que en el fondo había un espejo en el que se nos veía los pies. Me gustaba lo que veía. Me atraía y se me activó la luz de "dispara ya".

Había un gran problema en esta escena. Por un lado en la calle había un sol de justicia y, por otro, dentro del local una sombra impenetrable. Como sabemos las cámaras fotográficas tienen un rango dinámico muy limitado, así que... "¿Expongo para afuera o para adentro?". No había tiempo para HDR ni ganas. Decidí que lo mejor era intentar conseguir lo mejor del interior, quemando incluso el exterior si fuera necesario, pero dentro de un límite que pudiera recuperar. Más o menos lo logré... Admito que el postproceso ha ayudado bastante.

Por otro lado me encanta que lo único que hay en perfecto foto es la imagen del espejo, las piernas. ¿Estábamos ahí o era una ilusión? ¿Es el portal a una nueva dimensión? ¿Una dimensión en la que no estaba sólo, como de costumbre?  Dos tiempos de piernas, unas de hombre y otras de mujer. Unas rellenas y otras finas. Unas con vaqueros y otras con mallas. Un zapato con luz y otro oscuro, dos zapatos y dos botines. Tan contrastada una pierna de la otra...

Al final sólo es una fotografía, pero una fotografía importante, al menos para mi.


jueves, 4 de diciembre de 2014

04-12-14 Disfruta. Sólo disfruta.

Disfruta. Sólo disfruta.

¿Alguna vez te has sentido frustrado con lo que hacías? A muchas personas les pasa. Especialmente con su trabajo, rara vez con un hobby. Tanto si la fotografía es tu trabajo como si es tu hobby es muy importante que lo disfrutes, con gozo puro.

Mi buen amigo José no para de decírmelo. Me lo tiene taladrado en la mente. Creo que se pasó y sale por detrás ya, de ahí que a veces yo mismo lo olvide. Los más grandes fotógrafos, Zack Arias, Joe McNally, David DuChemin... saben esto y por eso disfrutan de sus fotografías.

Está muy bien ser perfeccionista, crítico, hasta cierto punto. No vamos a emocionarnos por cada gorrión que veamos. No. La idea es, una vez más, que al pulsar el botón de obturación de mi cámara yo sienta la adrenalina en mis venas, se cierre el visor óptico de la cámara y vea la foto en mis ojos, mi mente, mientras siento la emoción de saber que he creado historia.

Por dios, somos privilegiados. Ayer hablaba con mi madre de cómo me gustaría viajar en el tiempo para hacer fotografías en la época en que aún no existía la cámara o estaba muy verde. Le comenté del egipto de los faraones, la grecia de Alejandro, la Babilonia de Nabuconodosor... y luego pensé en japón, en los samurais. He visto fotografías de samurais, de cuando las cámaras tenían pañales. Y me encantan y pienso en el gran privilegio que tuvieron aquellos fotógrafos que pudieron ser de los primeros en capturar esas imágenes en la historia.

Fotografía de Felice Beato
¿Te sientes así cuando disparas tus fotos? ¿Sientes que son importantes, ya no para vete tu a saber quién, sino para ti? ¿Sientes que estás dejando un legado? ¿Sientes que disfrutas?

Repito, es muy fácil olvidarlo. Pero esfuérzate por ello. Esfuérzate por pararte un par de segundos antes de que salgas a hacer fotos y pienses: "Hoy voy a disfrutar haciendo fotografías". Pero disfruta, no sólo hagas de eso una frase hecha.

Entonces, cuando lo goces, te sentirás pleno, vivo, lleno y feliz.

Una vez más es el error que he cometido, de varios. Una vez más te advierto de que existe este peligro y quiero ahorrártelo. Hay dos formas de aprender. Una es equivocándote y rectificando. La otra es aprendiendo de quienes la cagaron. Yo soy de los primeros. Me gustaría que tú fueras de los que no pierden el tiempo equivocándose y progresan rápido. Pues si te ayudo me estaré ayudando. Si te ayudo, quizás no llegue a ser el gran fotógrafo que colme la portada del NY Times, pero sí puede que llegue a ser el tipo que te ayudó a tener tu foto en dicha portada.

Nos vemos próximamente. Recuerda, disfruta.

Enjoy. Only enjoy.

P.D.: Las imágenes a continuación las excluí de mi vida, galería... por pensar que no gustarían a otros. Craso error. A mi me gustan. Me encantan. No son perfectas, pero me da igual. Yo gocé haciendo estas fotografías. Yo las hice porque vi la escena y me gustó, me sedujo, lo quise hacer. Y si lo quise hacer, ¿por qué va a ser menos válido que esa foto que tiene 100.000 visitas? Visitas... ¡Cuanto me alegro de haber dejado de mirar ese contador! 

Para capturar la tercera fotografía tuve que hacer cerca de 50 disparos, escondido tras un seto y subido en un banco. Me sentía haciendo el ridículo en esa postura, pero me daba igual porque estaba logrando la fotografía que buscaba. ¿Le falta foco? ¿Un fondo más limpio? Hice mi foto. Eso es lo único que me importa. Y cuando bajé de ese banco, me senté a mirar las fotografías en la pantalla LCD de mi cámara mientras todos a mi alrededor pensaban que me faltaban tornillos y sobraba serrín, entonces, vi esta foto y sonreí feliz. Fui feliz.




miércoles, 3 de diciembre de 2014

La "depresión fotográfica" y sus motivos

La "depresión fotográfica" y sus motivos

Se que hace mucho tiempo que no hablo, que el silencio es mi estado habitual. Y ni siquiera puedo prometer que rompa este silencio por mucho tiempo. Sin embargo hoy tenía algo para compartir, algo que creo que puede ser de ayuda, utilidad. Y como soy persona que no le gusta guardarse las cosas cosas, aquí estoy. 

Realmente no sabría decir que es lo que me ha pasado exactamente. Solemos definir este tiempo como "depresión fotográfica", y creo que es el término más adecuado. Pero también podríamos decir que ha sido una etapa de búsqueda, de interiorismo, de inflexión. 

Dejar la fotografía no ha sido algo fácil, ni agradable. De hecho en no pocas ocasiones quise volver, hice algunas de mis mejores fotografías y recaí.  No me sentía satisfecho con mi trabajo, con los resultados que estaba logrando. Sentía que me faltaba algo y que había vuelto a bajar a las profundidades, aun a pesar de que, como he dicho, en este tiempo he logrado algunas de mis mejores fotografías (en un punto de vista personal). 

Rufino 22-07-14

¿Qué estaba fallando entonces? 

Fui tan estúpido de abandonar mi senda y querer ir por la de otros. Me empece a comparar con otros fotógrafos, a decir que yo quería hacer sus fotografías, a intentar ser un calco suyo. Esa etapa la pase hace mucho, como cualquier principiante (como si no fuera un principiante aun...). Hace tiempo avancé a la fase en que debo encontrar mi Fotografia, mi expresión, mi forma de ser yo a través del hialuro de plata y no una copia barata de cualquier otro. 

Pero como cualquier otro baje la guardia y aquí estamos. Diciendo que mi fotografia es una iré da y que no valgo nada. 

¿Por qué te digo esto? ¿Para que estoy escribiendo estas líneas? Para decirte que no cometas el error de compararte con otros. Para evitarte un estancamiento que, en muchos casos, lleva al abandono total de la fotografía. En mi caso aun no ha sido, pero pudo pasar, de no ser por la ayuda de mis padres y un gran amigo, el cual me ha despertado de este letargo. 

Por supuesto, como decía antes, esta temporada de inactividad, de retiro, de... Como lo quieras llamar, también me ha hecho crecer, analizar todo desde otros puntos de vista y volverme más crítico. 

Como digo ahora valoro mas mi trabajo. No es el trabajo perfecto, pues siempre sé que puedo mejorar mas, con más práctica, mas tesón. Pero también se que lo que yo hago no lo haría otro, por la meta razón de que nadie puede sentir lo que yo siento, como yo lo siento y lo plasmo. Por ese mismo motivo nadie puede ser un clon de otro, sino más bien una copia barata o aproximada. 

Me ha dicho en muchas ocasiones que yo he querido aprender a correr antes de aprender a andar. ¿Quién no querría comprar ayer la cámara y mañana estar haciendo fotografías que aparezcan en revistas y galerías de prestigio? Es difícil no ceder ante el reconocimiento ajeno, especialmente a la hora de exhibir nuestras habilidades. Todos nacemos con esa necesidade de reconocimiento. 

Pero en este mundo es necesario tener los pies en el suelo. Saber que lugar ocupamos y aceptarlo. Aceptar también qué clase de persona somos y que nos gusta a nosotros, no a quienes mostramos nuestro trabajo. 

Porque en el momento en que dejamos de hacer las fotografías que nos apetecen, en busca del reconocimiento ajeno (sea de forma consciente o inconsciente) dejamos de disfrutar. Y no me vengas con que eso no te pasa a ti, pues le pasa hasta al mejor fotografo del planeta, sea quien sea. 

Rufino 28-10-30

Piensa en tu fotografia, en lo que has hecho en los últimos meses. Mira tu galería y pregúntate ¿realmente estoy satisfecho con mis fotografías? ¿Son estas lo que buscaba al hacerlas o las he adaptado según consejos recibidos de terceros? ¿He cambiado de estilo fotográfico a uno mas "de moda"? ¿Por qué? ¿He experimentado cosas nuevas por mi cuenta? ¿De verdad disfruto con cada disparo que hago o es algo mecánico?

No digo que vayas a fracasar. Te digo que yo he estado mas al borde del abismo que en toda mi vida. He estado ofreciendo mi equipo en venta. He pensado mil cosas. Y me alegro de seguir. Porque sin la fotografía me seguiría llamando Daniel Sebastián, pero ya no seria ese hombre.




viernes, 28 de febrero de 2014

Diccionario de fotógrafos españoles por el Ministerio de Cultura de España

DICCIONARIO DE FOTÓGRAFOS ESPAÑOLES. 

DEL SIGLO XIX AL XXI



En el día de hoy os traigo una publicación gratuita que nos ofrece el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España que recoge la historia de la fotografía española en conjunto desde los inicios en el siglo XIX a la actualidad en este siglo XXI.

Encontraremos en su interior más de 600 autores nacionales desde fotografía clásica a contemporanea, de reportaje y calle hasta moda o publicidad, de fotografía de archivo a fotografía de prensa y retrato, de la arquitectura al paisaje.

Cada página del diccionario consta de una breve biografía de un autor redactada por profesores universitarios especializados en diferentes materias y obras. Dichas biografías han sido refrendadas, en su mayoría, por sus autores, herederos o responsables de los archivos, ademas de profesionales del medio e investigadores especializados en el estudio de la fotografía.

Por último, junto a la breve biografía encontraremos alguna fotografía de dicho autor a modo de ejemplo.

Página de ejemplo del Diccionario de fotógrafos españoles

Personalmente creo que este diccionario nos dará pie a conocer fotógrafos que, de seguro, ingnorábamos que siquiera hayan existido y nos permitirá conocer sus nombres para luego hacer una búsqueda más exhaustiva por las redes u otras fuentes "más físicas" a fin de aprender más de ellos.

Decir que este diccionario está tanto en formato físico como digital, estando este último formato para su descarga libre y gratuita en formato PDF desde el enlace a continuación:

Descarga | http://www.mcu.es/promoArte/Novedades/DiccionarioFotografosEsp.html

La versión física puede comprarse por un precio de 65€ en Tiendalafábrica.com

CRÉDITOS:
DIRECCIÓN | Oliva María Rubio
COORDINACIÓN | Doménico Chiappe
COMITÉ ASESOR | Antonio Ansón, David Balsells, Alejandro Castellote, Chema Conesa, Enrique Corrales, Ramón Esparza, Horacio Fernández, Pepe Font de Mora, José Gómez Isla, Juan Naranjo, Jorge Ribalta, Bernardo Riego, Paco Salinas, Manuel Sendón, Jordi Serchs, Laura Terré, Valentín Vallhonrat
AUTORES DE BIOGRAFÍAS | Rocío Alés (RA) Lorna Arroyo (LA), Carmen Cabrejas (CC), Jaume Fuster Peset (JFP), Ana González Martín (AGM), Pilar Irala Hortal (PIH), Rocío López de Castro (RLdC), Marta Martín Núñez (MMN), Pedro J. Miguel (PJM), Nekane Parejo (NP), Pascual Peset Ferrer (PPF), Nerea Ubieto (NU)
GESTIÓN DE IMÁGENES | Ana Belén García Mulas, Amparo Balsas
DOCUMENTACIÓN | Marta Lozano

domingo, 23 de febrero de 2014

23/02/14 De como un comentario lleva a revivir una fotografía

Pintando en Plaza Nueva
Y aunque le falta mucho para ser perfecta cuanto más la veo más me gusta

Querida bitácora:

Hoy un amigo me dijo algo que me dejó perplejo.

Me habló de mis fotografías del otro día con Cruz. De cómo algunas le gustaban mucho y debería exponerlas. Él no es fotógrafo, aunque le gusta mucho la fotografía y ha asistido a varias exposiciones tanto de artistas menos conocidos como de famosos, entre quienes está su favorito (y el de la mayoría), Bressón.

El tema es que yo le dije que no creía que esa foto mereciera ninguna exposición. Es decir, para mi lo vale. Para mi es "una obra de arte" y está en mi exposición personal en mi habitación colgada. Pero, ¿en una galería? Bueno, en realidad, ¿por qué no?

A lo que él me dijo que le encantaría tener esa foto en grande en la entrada de su casa para que cada día al entrar en ella tras el trabajo la mirada de este hombre le recibiera de tú a tú, con la sonrisa de su rostro, con la calma de su pose. Que le gustaba lo que le transmitía esa foto y que le gustaría recordarlo cada día al llegar del trabajo.

La pregunta es obvia, ¿por qué no me compras la foto en ese tamaño en vez de decirlo? Cierto es que no está muy boyante en dinero, que no para de mudarse por trabajo cada dos por tres y que no tiene un recibidor de tal tamaño. Excusas aparte, que haya pensado eso de mi foto me gusta.

No me habló del revelado usado, ni de la fuerza del contraste, ni del desenfoque del fondo, ni siquiera de esos fallos que tiene. Me habló de lo que le transmite. Me encanta que las personas me digan que mi foto les transmite. Es algo que anhelo leer en los comentarios que recibo y que, raramente, recibo.

Creo que alguna vez he tratado este tema, de cómo la gente se centra en exceso en la técnica, en las imperfecciones y olvida lo hermoso que es ese pequeño árbol que tiene delante porque justo detrás está el bosque entero.

Muchas veces me cuesta detenerme y no llamar imbécil a la gente en respuesta sus comentarios, ya que en fotos tremendas sólo ponen que "está ligeramente caída a la derecha". Está claro que lo único caído era su madre cuando nació y le dejó tonto desde el útero (NOTA: Si alguien se molesta con este comentario lo siento, este es "mi diario" y expreso lo que siento).

Por otro lado antes hablé de mi galería personal, en mi habitación. Poco a poco voy imprimiendo en mi casa algunas de estas fotografías que me van gustando más. Estoy imprimiendo sólo las monocromo (que dicen los puristas que no se dice blanco y negro, sino monocromo) en papel mate. ¡Qué gozada este papel! Y eso que aún no estoy usando el bueno de verdad. El día que lo haga no sé cómo alucinaré. Las estoy enmarcando y colgando por mi habitación para ver a cada momento que me apetece.

Sencillamente me encanta verme rodeado de mis fotografías, impresas, palpables. Siempre he oído aquello de que una foto no se disfruta hasta que no la imprimes. He impreso bastantes fotos hasta la fecha, pero lo cierto es que en estos cinco años es la primera vez que disfruto de mis fotografías impresas.

Me tumbo en mi cama escuchando música y las miro. Me pregunto qué hice bien, qué hice mal, qué me rodeaba mientras hacía aquellas fotos y qué cambiaría la próxima vez. Mi mente se transporta al instante en que disparé y lo revivo todo:

"Cruz delante mío de cuclillas haciendo la foto. Yo, detrás de ella, fotografiando cómo ella le hace la foto. Veo que se se levanta y se acerca a darle monedas, es mi momento. Me sitúo donde estaba ella. Encuadro. Veo que no es buen encuadre y me retiro un poco. Como estoy bastante más gordo que ella debo poner una rodilla, la derecha. Me da más estabilidad.  
Hago un disparo. No hay tiempo para comprobar cómo ha quedado. Miro de reojo dónde está la raya del exposímetro. Tengo el diafragma en 3.5, mi apertura favorita para el 50mm 1.8. Quiero más desenfoque. Necesito más desenfoque en mi foto. Bajo hasta 2.5 de diafragma. Ajusto la exposición aumentando la velocidad hasta 1/1500. Hace una luz del demonio. Es medio día y tengo mucho contraste entre las sombras del hombre y el fondo. Rezo.  
No acabo de tener claro que esa velocidad sea la adecuada. Doy más velocidad hasta v1/2000. Un palpito me dice que es la buena. Me muevo levemente hacia atrás para abrir un poco más el encuadre. Disparo. Hago varias fotos más de seguridad. Mientras hago una de estas el hombre parece que me está mirando. Se me hiela la sangre. No, no me mira a mi. Mira detrás de mi, hacia el edificio que está dibujando a mano. Esa será mi foto. Ya está escogida. Muevo el encuadre, hago dos disparos más y me levanto. Cruz ha hecho alguna foto. Me acerco a ella, nos da las gracias, hacemos lo propio. Disparo alguna foto más de su lateral. Nos alejamos. 
Tras dar unos cinco o seis pasos me doy la vuelta. Le miro de espaldas. Pienso si hacerle otra foto. Decidí no hacerla. Más tarde me arrepentiría no haberla hecho sacando de fondo lo que dibujaba. En realidad daba igual, yo soy retratista y retraté su cara, su mirada centrada en su objetivo y su rostro feliz. Tenía mi foto, lo que había salido a cazar ese día. Estaba feliz."

Mi buen amigo Janelka me dijo hace un rato que le gusta esta bitácora de viaje, pues vivo la fotografía. Aquí tienes un ejemplo de cómo vivo la fotografía. De cómo es para mi hacer una foto. No es un mero ritual o una sucesión de pensamientos. Todo eso sucedió en segundos. Apenas llegarían a 10 y porque quise esperar a ver si hacía algo diferente. Normalmente no tardo más de 2 segundos que, para mi, se hacen eternos.

Amo fotografiar personas. Amo capturar sentimientos. Y me gusta más hacerlo de quienes no conozco porque entonces mi cámara es sincera y muestra lo que ve. No deja que me influya el cómo me caen o lo que sepa de ellos. Personas que seguramente no volveré a ver en mi vida y cuya auténtica realidad tal vez no me importe tanto como aquella que está impregnada en el papel mate que está expuesto en la pared de mi habitación.

One shoot, one kill... One shoot, one photo in my room.

Hasta pronto, querida bitácora.

sábado, 22 de febrero de 2014

Cuaderno de bitácora en audio 009- Fotografiando Artistas Callejeros

Tocando la Lira Siria

En esta nueva entrega hablaré de los artistas callejeros que fotografiamos Cruz y yo el otro día por Granada y nuestras experiencias al fotografiarlos.

Me gustaría saber qué métodos siguen otras personas... tal vez se animen a dejar algún comentario explicándolo.

viernes, 21 de febrero de 2014

martes, 18 de febrero de 2014

18/02/14 Lo dulce y lo amargo

Querida bitácora.

Cuando uno se hace aficionado a la fotografía, sin duda, vive momentos muy buenos, momentos felices que recordará cada vez que mire sus fotografías. Pero por desgracia también habrán momentos duros, difíciles, de incertidumbre e, incluso, de querer abandonar.

Una de las mejores cosas que me ha pasado al entrar en este maravilloso mundo ha sido conocer a algunas personas, aficionadas y profesionales, que aman disparar con sus cámaras tanto o más que yo.

Personas que han dedicado parte de su tiempo a enseñarme, compartir sus conocimientos conmigo, a animarme en los momentos de flaqueza, como yo también hago y seguiré haciendo con ellos.

Hoy, sin duda, es un día triste, doloroso y desgarrador. El motivo no es otro sino que una de estar personas, seguramente la más importante de ellas, ha anunciado su estado de "Off", con todo lo que ello implica. A esta persona que pasa por momentos tan duros solo puedo decirle que cuenta con todo mi apoyo, con todas mis fuerzas y amistad incondicional.

Tampoco es que quiera hurgar en la herida, ni quiera que este rincón de mi ser se vuelva triste y melancólico. Por ello ahora vamos a pasar a contar la parte dulce.

No hace demasiado tiempo conocí a una chica que ha calado hondo en mi corazón. Por unos motivos y otros al final no dejamos de hablar y, la fotografía, es nuestro tema principal. Poco a poco le voy ayudando a aprender, compartiéndole todo cuanto sé, todo cuanto esa persona antes mencionada me enseñó y como me enseñó a compartir.

Ayer empezamos a tocar la edición, con Lightroom. Y aunque fue todo algo muy básico ver su felicidad al aprender, sus ojos radiantes, su alegría al comparar su anterior trabajo con su nuevo proceso... es indescriptible.

Tanto que cada vez entiendo menos a esas personas que se lo guardan todo y son incapaces de compartir el más mínimo pedazo de cuanto saben. Allá ellos. Nunca tendrán amigos y, si los tienen, los perderán en algún momento. Desde luego que conmigo no cuenten. Ya varios se han aprovechado de mi y a cambio ingratitud. Yo hice mi parte, ellos fueron los que fallaron. Así que me siento tranquilo. Ellos... ellos sabrán si pueden dormir.

Así que estas son las novedades más destacables.

También podría contarte que no dejo de pensar si seguir adelante o abandonar. Por supuesto, abandonar el sueño de ser profesional, nunca dejar de fotografiar. Viendo lo mal que está todo, la gran competencia que hay, y que soy sólo una gota más en el inmenso mar de los fotógrafos hace que uno tenga sus dudas. Aunque ella... ella me hace creer, soñar y tener fuerzas para seguir.

Cierro esta entrada con la única petición de que, pasado el tiempo, vuelva a leerla, junto a mi amado amigo y juntos nos riamos de como un año sabático hace que uno vuelva con más fuerzas.

Gracias por todo, José. GRACIAS.














sábado, 1 de febrero de 2014

Historia del color en la fotografía

Es interesante pensar que no fue hasta finales del siglo XX que llegó la televisión en color y hoy resulta casi imposible que así fuera para las más recientes generaciones. Al igual que al cine, durante mucho tiempo las fotografías derrochaban el Blanco y Negro, ese juego de grises intermedios, sin poder mostrar color.

Sin embargo fue en 1861 cuando un tal James Clerk Maxwell logró la primera fotografía permanente en color. Para ello tomó tres fotografías al mismo objeto en blanco y negro con filtros Rojo, Verde y Azul. Superpuso las fotografías, añadiendo así los tres colores, se obtenía la imagen en color.

Gracias a este experimento surgieron la gran mayoría de procesos de color que hoy día usamos.

Esta es la primera fotografía que se reprodujo en color
Poco tiempo después, Luis Ducos Du Haron publicó en 1869 "Solución física del problema de la reproducción física de los colores por la fotografía", donde desarrollaba ideas sobre el color en la fotografía y, ya en la década de los 70 logró realizar fotografías en color de gran calidad.

Después llegaría el proceso Libman, desarrollado por George Libman, que fue premio nobel de la física en 1906. Gracias a su proceso lograba una perfecta representación de los colores. Lástima que no llegase más lejos que un experimento, pues al parecer su práctica era excesivamente compleja. Y si eso no fuera poco estas fotografías sólo se podían ver en cierto ángulo de luz.

En 1907 los famosos hermanos Lumiere, conocidos sobretodo por ser pioneros del cine, inventaron las llamadas placas autocromas. Estas placas combinaban todos los elementos del proceso en una sola placa, gracias a lo cual se podían lograr fotografías en color con una sola toma, a diferencia de los otros procesos que requerían tres tomas. Dadas las ventajas que ofrecía empezó a comercializarse haciéndose muy populares.

Aún así no se cesó de investigar en lo que al color de las fotografías se refería. Sería un español, Santiago Ramón y Cajal, famoso por conseguir el premio Nobel en medicia en 1909, y amante de la fotografía, quien investigó de forma rigurosa el color mejorando las placas autocromas de los hermanos Lumiere y el sistema de Libman.

En 1912, Ramón y Cajal, publicó el libro "La fotografía de los colores" en el que explicaba de forma exhaustiva todas sus investigaciones destinadas a resolver aquellos problemas técnicos que el color planteaba.

Sin embargo no fue hasta 1935 cuando los músicos Leopoldo Manes y Leo Godowsky inventaron la película en color más famosa de la historia, el Kodachrome y cuya calidad fui difícil de superar durante décadas. Huelga decir que sin las investigaciones desde 1861 hasta 1935 no se habría llegado a crear esta película.

La película Kodrachrome fue distribuida por la empresa de George Estman, Kodak, hasta el año 2009, cuando debido a su precio, complejidad de revelado que requería laboratorios muy especializados y la llegada del digital menguaron su demanda.

En 1936, un año después de la llegada de la película Kodachrome, la alemana Agfa produjo una película negativa para obtención de imágenes sobre papel. A partir de entonces el color fue una herramienta más para fotografiar. La nitidez y saturación estaban garantizadas.

La fotografía ya no sería siempre en blanco y negro. Ahora existía también el color.

viernes, 3 de enero de 2014

Cuaderno de bitácora en audio 007- Tener claro nuestro objetivo

Hoy traigo una entrada en audio en la que hablo de que hay que tener claro el objetivo que deseamos fotografiar cuando salimos con la cámara.

miércoles, 1 de enero de 2014

Cuaderno de bitácora en audio 006: No dejar de ser aficionados nunca

Aquí está la primera entrada del Cuaderno de bitácora en audio del 2014.

Se trata de un audio en el que comparto algo de lo que en estos días me he percatado, gracias a la ayuda de un grandísimo amigo, y que creo que os puede ser interesante recordar también.

El tema es "No dejar de ser aficionados nunca" y lo podéis oír a continuación.

Fotógrafos: Richard Avedon

Richard Avedon


Quién fue:

Richard Avedon fue uno de los grandes retratistas de moda y que a mi, personalmente, me inspira muchísimo.

Neoyorquino nacido en Mayo de 1923, comenzó su carrera fotográfica en 1943 al ir a la guerra con la cámara que su padre le regaló. Pero su verdadera pasión era la fotografía de moda, estilo al que se dedicó cuando regresó del frente.

Para él la fotografía era como una confrontación creando una tensión para capturar la verdad interior de sus modelos. En palabras suyas “la fotografía es como una actuación, pues parece ocultar la realidad del sujeto pero va mucho más allá. El hecho es que no se puede captar la auténtica naturaleza del sujeto eliminando todo lo que le rodea. Solo se puede llegar más allá de ese circo trabajando con ese circo. Lo único que se puede manipular es ese circo, los gestos, los trajes, las expresiones… de un modo radical y correcto” Siempre trató de buscar contradicciones conectadas en las personas que fotografíaba y lo conseguía.



Fue considerado uno de los diez mejores retratistas del mundo por la revista “Popular Photography“, lo que le abrió las puertas a poder retratar a personalidades de todo tipo como Charlie Chaplin, Buster Keaton, Stravinsky, Jhon Ford, Andy Warho, Truman Capote, Francis Bacon, Jorge Luis Borges, The Beatles, Sofia Loren, la familia Kennedy y muchos más.Su éxito fue tal que sus trabajos frecuentaban algunas de las revistas más populares de la época como Harper´s Bazaar y Vogue. Incluso en 1957 la película Funny Face le rendía un pequeño homenaje al incluir un fotografo de moda claramente inspirado en Avedon.

Es digno de mencionarse uno de sus trabajos más importanes. Ocurrió en 1979 y fue un encargo del Museo Amon Carter en el que pasó cinco años de su vida recorriendo el oeste de Estados Unidos para documentar a las personas que nunca escribirían la historia americana. La obra fue titulada In the american west y en ella aparecen personas de lo mas corriente tales como granjeros, mineros, prostitutas, vaqueros de rodeo, amas de casa y muchas más. Aunque lejos de mostrar en sus fotografías el típico sueño americano, lo cierto es que estos retratos son un ejemplo de composición soberbia y una considerable fuerza expresiva, algo que Avedon sabía capturar muy bien.Cuando en 1984 terminó el trabajo había recorrido 189 poblaciones por 17 estados. En total había fotografiado a 752, para lo cual tuvo que utilizar unas 17.000 placas de película. Al final solo 123 retratos serían seleccionados para formar parte de la colección In the american west para la cual fue contratado.



En Octubre de 2004, a la edad de 81 años, estaba realizando el que sería su último trabajo. El título de este trabajo era On democracy y lo estaba realizando para The New Yorker, la publicación para la que trabajaba en exclusividad desde 1992. El trabajo consistía en retratar a políticos y ciudadanos de a pie  de Estados Unidos para que apareciesen con motivo de las elecciones que se iban a celebrar próximamente en el país. Pero el infortunio y Richard Avón estaban citados para aquellos días y se presentó en forma de hemorragia cerebral, lo que le causó la muerte y, con ello el fin de su obra artística por la que siempre será recordado.

Pero aunque ya no está entre nosotros dejó un legado en forma de imágenes inmortales que siguen haciendo las delicias de cuantos las ven y estudian.



Opinión Personal:

Para mi Avedon es uno de los mejores retratistas de la historia. Siempre me ha gustado mucho su trabajo y lo he admirado. No sólo por lo bien que hacía, sino por lo que transmitían sus imágenes.

Pensemos por un momento en tres fotografías, las de Marylin Monroe, Eisenhower y Groucho Marx. ¿Qué tienen en común? Ese sentimiento de tristeza, melancolía.


Sus retratos, por tanto, estaban llenos de alma, de sentimiento y expresividad. Retratos que nos transmiten emociones.

Recuerdo haber leído en alguna parte que se hablaba de Avedon y de Bressón, como el Francés salía a la calle en busca del "momento", mientras que Avedon se quedaba en su estudio, en su espacio, su decorado y escenario proponiendo una representación ante su cámara. Y así es en muchas de sus fotografías, aunque hay que reconocer que Avedon también salía a la calle cámara en mano. Sin embargo hay que admitirlo, Avedon a pasado a la historia como uno de los mejores retratistas en estudio de la historia.




Frases célebres del fotógrafo:

“La fotografía es un arte triste” 

 “A través de mis fotografías puedo hablar de manera más intrincada y profunda que a través de las palabras”.

Podéis encontrar más fotografías de este fotógrafo en | Google Images










Cuaderno de bitácora en audio 004 y 005

Aunque a posteriori os dejo los audios 004 y 005 del "CUaderno de bitácora" en audio.

El audio 004 habla de la importancia de la fotografía en la sociedad, mientras que el episodio 005 habla de la fotografía en fechas como Navidad o Año Nuevo.