miércoles, 3 de diciembre de 2014

La "depresión fotográfica" y sus motivos

La "depresión fotográfica" y sus motivos

Se que hace mucho tiempo que no hablo, que el silencio es mi estado habitual. Y ni siquiera puedo prometer que rompa este silencio por mucho tiempo. Sin embargo hoy tenía algo para compartir, algo que creo que puede ser de ayuda, utilidad. Y como soy persona que no le gusta guardarse las cosas cosas, aquí estoy. 

Realmente no sabría decir que es lo que me ha pasado exactamente. Solemos definir este tiempo como "depresión fotográfica", y creo que es el término más adecuado. Pero también podríamos decir que ha sido una etapa de búsqueda, de interiorismo, de inflexión. 

Dejar la fotografía no ha sido algo fácil, ni agradable. De hecho en no pocas ocasiones quise volver, hice algunas de mis mejores fotografías y recaí.  No me sentía satisfecho con mi trabajo, con los resultados que estaba logrando. Sentía que me faltaba algo y que había vuelto a bajar a las profundidades, aun a pesar de que, como he dicho, en este tiempo he logrado algunas de mis mejores fotografías (en un punto de vista personal). 

Rufino 22-07-14

¿Qué estaba fallando entonces? 

Fui tan estúpido de abandonar mi senda y querer ir por la de otros. Me empece a comparar con otros fotógrafos, a decir que yo quería hacer sus fotografías, a intentar ser un calco suyo. Esa etapa la pase hace mucho, como cualquier principiante (como si no fuera un principiante aun...). Hace tiempo avancé a la fase en que debo encontrar mi Fotografia, mi expresión, mi forma de ser yo a través del hialuro de plata y no una copia barata de cualquier otro. 

Pero como cualquier otro baje la guardia y aquí estamos. Diciendo que mi fotografia es una iré da y que no valgo nada. 

¿Por qué te digo esto? ¿Para que estoy escribiendo estas líneas? Para decirte que no cometas el error de compararte con otros. Para evitarte un estancamiento que, en muchos casos, lleva al abandono total de la fotografía. En mi caso aun no ha sido, pero pudo pasar, de no ser por la ayuda de mis padres y un gran amigo, el cual me ha despertado de este letargo. 

Por supuesto, como decía antes, esta temporada de inactividad, de retiro, de... Como lo quieras llamar, también me ha hecho crecer, analizar todo desde otros puntos de vista y volverme más crítico. 

Como digo ahora valoro mas mi trabajo. No es el trabajo perfecto, pues siempre sé que puedo mejorar mas, con más práctica, mas tesón. Pero también se que lo que yo hago no lo haría otro, por la meta razón de que nadie puede sentir lo que yo siento, como yo lo siento y lo plasmo. Por ese mismo motivo nadie puede ser un clon de otro, sino más bien una copia barata o aproximada. 

Me ha dicho en muchas ocasiones que yo he querido aprender a correr antes de aprender a andar. ¿Quién no querría comprar ayer la cámara y mañana estar haciendo fotografías que aparezcan en revistas y galerías de prestigio? Es difícil no ceder ante el reconocimiento ajeno, especialmente a la hora de exhibir nuestras habilidades. Todos nacemos con esa necesidade de reconocimiento. 

Pero en este mundo es necesario tener los pies en el suelo. Saber que lugar ocupamos y aceptarlo. Aceptar también qué clase de persona somos y que nos gusta a nosotros, no a quienes mostramos nuestro trabajo. 

Porque en el momento en que dejamos de hacer las fotografías que nos apetecen, en busca del reconocimiento ajeno (sea de forma consciente o inconsciente) dejamos de disfrutar. Y no me vengas con que eso no te pasa a ti, pues le pasa hasta al mejor fotografo del planeta, sea quien sea. 

Rufino 28-10-30

Piensa en tu fotografia, en lo que has hecho en los últimos meses. Mira tu galería y pregúntate ¿realmente estoy satisfecho con mis fotografías? ¿Son estas lo que buscaba al hacerlas o las he adaptado según consejos recibidos de terceros? ¿He cambiado de estilo fotográfico a uno mas "de moda"? ¿Por qué? ¿He experimentado cosas nuevas por mi cuenta? ¿De verdad disfruto con cada disparo que hago o es algo mecánico?

No digo que vayas a fracasar. Te digo que yo he estado mas al borde del abismo que en toda mi vida. He estado ofreciendo mi equipo en venta. He pensado mil cosas. Y me alegro de seguir. Porque sin la fotografía me seguiría llamando Daniel Sebastián, pero ya no seria ese hombre.




No hay comentarios:

Publicar un comentario