Querida bitácora, soy yo otra vez. ¿Me extrañabas? Yo extrañaba escribir en tu recuadro blanco.
Hoy fue un día de trabajo, de no tocar la cámara, lo cual no quita que me alejase de la fotografía. Soy fotógrafo las 24h del día. Cada instante que vivo lo hago con la mejor cámara, con la primera y más perfecta: El ojo.
Y es que hay momentos en que me quedo embobado viendo la luz que baña una calle, una escena que jamás querría olvidar, un recuerdo que quedará grabado eternamente en mi memoria.
No hace falta una cámara para ser fotógrafo. La cámara sólo hace falta para poder mostrar a otros qué fotografiamos. Un mero soporte en el cual plasmar aquello que ya hemos recopilado en nuestra mente.
Me gusta mucho una frase de Mila Kundera que dice "La memoria no guarda películas, guarda fotografías".
Hace ya unos meses que José Mercado me dijo que tenía que aprender a "ver la luz y las sombras". Aunque esto parece obvio, todo el día estamos viendo luces y sombras, había que hacerlo de forma más concienzuda. Pensar y ejercitarme en ello me ayudó muchísimo a progresar.
Hoy día me pasa muchas veces que en una escena sin ningún interés aparente me muero de ganas de tener una cámara para fotografiar, pero no la escena, sino la luz.
Querida bitácora, según me vayas conociendo sabrás que me encanta usar el flash. Siempre busco una excusa para usarlo. No es que sea un inútil que no puede hacer fotos con luz natural o que no me guste. Al contrario, la prefiero. Pero es que el flash me da un control y poder que me fascina.
Sin embargo, por muchas cosas que pueda hacer un flash, jamás he visto que nadie logre con uno, dos o mil flashes lo que se logra con la luz del sol a ciertas horas, con ciertas atmósferas, con ciertas visiones. Claro que sería injusto no admitir que con flash se pueden también conseguir cosas que no logramos con la luz del sol, por ejemplo en lo que tiene que ver con fotografía de alta velocidad.
Por ejemplo, ¿puede un flash disparado a unas gotas de agua lograr un arco iris? No lo se, igual meto la pata, pero juraría que no. Sin embargo nuestro astro rey sí puede. O, ¿Podrías sólo con la luz del sol fotografiar una bala atravesando una manzana? Denuevo no digo que sea 100% imposible porque no hice la prueba, pero hasta donde sé esas fotografías se hacen con flashes, sensores laser...
Cont odo esto quiero decir que es muy importante conocer bien la luz, cómo aprovecharla, cómo usarla, qué luz usar, dónde usarla...
Y todo ello sin descuidar jamás las sombras. No solemos darles importancia, pero lo cierto es que las sombras son tanto o más importantes que la luz. Sin ellas no existe, por ejemplo, el volumen, ni los contrastes ni los tonos. Si todo fuera luz todo sería blanco.
A todo esto, quiero recordar que un libro que ha sido imprescindible para mi para entender muchas cosas sobre la luz es: "La iluminación en la fotografía" de Anaya y otro que me ayudó mucho con el flash: "Sin miedo al flash" de Fotoruta.
Pero ya está bien de hablar de luz, querrás descansar; yo también.
Antes de despedirme un detalle. Me he dado cuenta que desde hace unos días me estoy volviendo mucho más atento a los planos de las series y películas que veo. Si bien este trabajo no siempre recae en el director de fotografía, lo cierto es que en según qué series o películas tiene mucha importancia. Y también voy a admitir que me está gustando mucho lo que estoy aprendiendo sólo con observar. Un buen ejercicio.
Hasta pronto, querida bitácora.
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